MIS LECTURAS DEL LIBRO DEL CIELO - Disciples Amoureux Missionnaires
VIVIENDO EN LA DIVINA VOLUNTAD SE EVITA EL PURGATORIO

« “Hija mía, tú debes saber que en cuanto la criatura se decide verdaderamente a querer vivir en mi Divina Voluntad, y a cualquier costo no hacer jamás la suya, mi Fiat, con un amor indecible forma el germen de su Vida en el fondo del alma, esto tiene tal potencia, tal santidad, que no crece si primero no pone en su lugar al alma, liberándola de sus debilidades, miserias y manchas si las hay, se puede decir que forma el purgatorio anticipado, purgándola de todo lo que pudiera impedir que una Vida de Voluntad Divina se formara en ella, porque Voluntad mía y pecados no pueden coexistir, ni estar juntos, a lo más se podría dar alguna debilidad aparente, que con su luz y calor es rápidamente purificada. Ella tiene siempre el acto purificador en sus manos, a fin de que ningún impedimento haya en el alma que impidiera no sólo crecer, sino desarrollar sus actos en los actos de la criatura. Por eso la primera cosa que hace mi Voluntad es quitar de enfrente el purgatorio, haciéndolo hacer anticipado para estar más libre de hacerla vivir en Ella, y de formar su Vida como más le place. Por lo que si la criatura muriera después de un acto decidido y querido de vivir en mi Querer, tomará el vuelo hacia el Cielo, más bien, mi Voluntad la llevará en sus brazos de luz como triunfo, como parto suyo, y como su querida hija, y si esto no fuera, no se podría decir: ‘Hágase tu Voluntad como en el Cielo así en la tierra’, sería un modo de decir, no una realidad; en el Cielo, porque Ella reina, no hay pecados ni purgatorio, así en la tierra, si reina en el alma, no puede haber ni pecado, ni temor de purgatorio; Ella se sabe desembarazar de todo, porque quiere estar sola en su puesto reinante y dominante ».
Libro del Cielo, 27 octubre 1935