MIS LECTURAS DEL LIBRO DEL CIELO - Disciples Amoureux Missionnaires
SOLO LOS QUE SON COMO NIÑOS…

Pues si Jesús lo decía; solo los pequeños, los que tienen un corazón sencillo y humilde entran en el Reino de Dios.
Muy a menudo hermanos me dice: “la Divina Voluntad no me gusta no entiendo nada”. Escuchemos a Jesús:

“Mi buena hija, no te aflijas por esto, tú debes saber que para conocer una verdad se necesita amarla, el amor hace surgir el apetito, el apetito da el gusto, el gusto hace surgir el hambre de comer de ella hasta saciarse y masticar muy bien la sustancia de un alimento, o sea de mis verdades, la masticación produce la fácil digestión, en modo que se siente la posesión del gran bien que posee y produce mi verdad, y entonces las dudas cesan, las dificultades se disuelven como nieve ante los rayos de un sol ardiente. Ahora, si apenas las han tocado sin comerlas con un estudio profundo, con un amor que produce el apetito, ¿qué maravilla que tengan dudas y dificultades? ¡Oh! cómo habrían hecho mejor diciendo: ‘No es alimento para nosotros, ni tenemos voluntad de comerlo’, en lugar de hacer juicios. Pero se sabe que mis verdades encuentran lugar, más en los corazones simples que en los doctos. Esto sucedió en mi Redención, con mi dolor, ningún docto me siguió, sino todos los pobres, ignorantes y sencillos. Tú debes saber que mis verdades son semillas que Yo, agricultor celestial continúo sembrando en las almas, y si hago mi siembra, con certeza debo recoger el fruto.”
Libro 31, 24 febrero 1933.